lunes, febrero 22, 2010

De cómo la reina de Agustinia reclamó su trono. Comienza la leyenda.

Fue así como este simpático centauro tuvo la posibilidad de bajar a la ciudad y mezclarse con la gente local para tratar de ganarse la sonrisa de una bella señorita y todo estaba encaminado para poner fin a su enorme soledad que tanto lo aquejaba; él se sentía feliz, por primera vez en tanto tiempo estaba en condiciones de conseguir compañía femenina para algo más que solo charlar.
Bueno, por lo menos tenía la posibilidad, lo cual no significa que ya estaba todo cocinado.
Su enorme timidez le hacía casi imposible comenzar a conversar con las señoritas del lugar y las pocas veces que se animó no consiguió nada más que una linda charla.
Hasta que finalmente, ella apareció. Era un ángel, no se le veían las alas, pero no cabía duda de que era un ser de naturaleza superior a la humana que convidaba a todos los que la miraban con un magia que nunca antes se había visto sobre la faz de la tierra y era imposible de encontrar como no fuera en su existencia. Cada sonrisa, cada movimiento, cada paso y cada mirada eran poesía viva que obligaba a uno a querer ponerse de rodillas y agradecer a todos los dioses el hecho de estar vivo y poder contemplar tanta maravilla.
Y fue por esas cosas del destino que ellos se juntaron y comenzaron a charlar de los velocelepípedos binarios y su relación simbiótica con los esternótodos alambicados y se fueron conociendo. Lentamente fueron formando un lazo invisible que los unía mucho más de lo que notaban en ese momento y no los soltaría jamás.
Él, un centauro convertido momentáneamente en hombre por el poder de Zeus para encontrar a la que sería la compañía de su vida; ella, una diosa en todo su esplendor con una belleza que rivalizaría tanto con Helena de Troya como así también con la mismísima Afrodita.
Ambos iniciaron el camino que los llevaría a juntarse de una forma que se haría eterna, sus cuerpos y sus almas jamás volverían a estar solos.
Un tiempito después, ella se sintió descompuesta y con vómitos.