lunes, abril 14, 2008

5º Trabajo de Hércules. Los pájaros de Estinfalía.

En los tupidos bosques cercanos al lago de Estinfalía, en Arcadia, se habían refugiado unas aves que con el tiempo llegaron a multiplicarse en forma impresionante, llegando a ser una plaga de proporciones tremendas. Muchos cuentan que los pájaros originales fueron perseguidos por los lobos y, huyendo de éstos, fue como habían terminado allí, donde los campos cultivados les brindaron todo el alimento necesario para crecer y reproducirse, tanto que terminaron devorando todos los campos cercanos. Muchas historias relataban que estas aves devoraban incluso al ganado y no faltan los que aseguraban que varias personas habían caído presa de ellos. Algunas historias describen las plumas de estas aves como de metal y posibles de ser disparadas como flechas, teniendo la capacidad de atravesar la cota de malla de los guerreros.
Pero esto no era todo el problema, ya que dentro de los bosques eran completamente inalcanzables porque nadie conseguía entrar allí. Por lo que Hércules tuvo la precaución de procurarse un método para hacer salir a estas aves de sus territorios y para ello consiguió unas castañuelas de bronce.
Ubicado en el lugar correcto, el hijo de Zeus hizo sonar las castañuelas brevemente y varios de estos pájaros salieron a su encuentro. Sin perder un solo segundo, Hércules disparó sobre ellas las flechas que cargaban en su punta el mortífero veneno de la sangre de la Hidra de Lerna y las aves murieron instantáneamente.
Luego volvió a repetir el truco, pero esta vez con mayor fuerza, y el sonido de las castañuelas fue oído por un número mayor de aves, las cuales salieron a descubrir el motivo del sonido y cayeron con los corazones perforados.
Finalmente, y para no estar allí todo el día, Hércules hizo sonar las castañuelas con todas sus fuerzas y todos los pájaros se le vinieron encima y uno a uno fueron cayendo presa de las flechas envenenadas, hasta que ya no quedó ninguno de ellos con vida y los bosques se vieron libres de la amenaza de estos predadores.
En la imagen vemos un mosaico hecho a propósito de este relato.


9 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Lastima que con el veneno las aves no fueran comestibles. Si no se podian hacer un buen puchero para todo e pueblo. Lo que si fue una suerte que contara con flechas suficientes.

Sir Paul K Peyronel

abril 15, 2008 12:41 p. m.  
Blogger El Profe said...

¡Muy interesante relato! Ahora que las tales aves además de ser un azote eran flor de curiosas ¿verdad? bueno, otra cosa, el pensar en su número y en consecuencia, en el gran número de saetas que seguramente necesitó el héroe, me recuerda a las armas de fuego de los western italianos que disparaban sin agotar nunca su carga (ja-ja) Un abrazo.

abril 15, 2008 1:41 p. m.  
Blogger Centauro said...

Si es verdad que sus plumas eran de metal, Peyronel, no estoy tan seguro de que su carne sea muy comestible que digamos, pero si lo eran... ¡Flor de banquete se perdieron!

Pero puede ser que disparara flechas y luego las arrancara del corazón de las aves muertas y así no tendrían fin sus saetas, Profe. Digo, puede ser, no estaba ahí, pero... podría haber sido.

abril 15, 2008 5:51 p. m.  
Blogger El Profe said...

Cierto, talvez alguien —el narrador original y testigo, por ejemplo— le rejuntaba las flechitas, tal vez...ese anónimo que respalda al héroe que se alza con todos los méritos ¿verdad?

abril 16, 2008 10:40 a. m.  
Blogger Centauro said...

En la lucha contra la Hidra de Lerna, Hércules contó con la ayuda de Yolao, motivo por el cual Euristeo dio por nulo este trabajo y no lo tuvo en cuenta como uno de los 10 que le había encargado originalmente.
Pero no hay relatos que indique que Yolao, u otro, haya asistido al héroe en esta hazaña, así que deberemos otorgárse todita al semidios, nomás.

abril 16, 2008 5:42 p. m.  
Blogger Nemesio said...

Epa, que paso con hercules?, primero se pelea con un leon, una hidra, un jabali y ahora se la agarra con unos pobres e indefensos pajaritos.
Para mi que esta bajando el nivel.

abril 21, 2008 12:03 p. m.  
Blogger Centauro said...

No se olvide, Nemesio, que antes había capturado a una cierva. Además, si estos pájaros tienen plumas de metal que arrojan como si fueran flechas... yo mejor no les peleo, lo mando a Hércules.

abril 21, 2008 12:41 p. m.  
Blogger Anatké said...

Sin embargo en los trabajos en los que Atenea "ayudo" a Heracles Euristeo ni se enteró, ahí tenemos por ejemplo en las metopas del templo de Zeus en Olimpia en el trabajo de " la limpieza de los establos de Augias" como la diosa señala en el punto exacto donde tiene que picar el héroe para que entre el agua y lo limpie...esos guiños divinos son geniales y por eso la mitologia es tan bella.

julio 03, 2008 9:14 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

pero este trabajo no fué el 6º??
en la wiki pone que es el sexto

marzo 18, 2010 12:20 p. m.  

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