viernes, abril 04, 2008

Belerofonte, Pegaso y la Quimera.

Belerofonte es hijo de Poseidón y Eurínome y su historia heroica comienza cuando se lo acusa de haber matado a Belero, justamente su nombre significta “matador de Belero”. Por este crimen, Belerofonte es condenado al destierro. Si bien el crimen fue accidental, Belerofonte debe irse y, al hacerlo, se dirige a Tirinto, donde su rey, Preto, lo purificó de su delito.
Estenebea, esposa de Preto, se enamoró de Belerofonte y quiso seducirlo, pero fiel a su rey, el héroe rechazó la oferta y desató el odio de la reina, quien lo acusó con Preto de haberla querido violar.
Preto envió a Belerofonte a llevar una carta a Licia, donde gobernaba Yóbates, padre de Estenebea
. La carta era un pedido para que el rey acabara con la vida del portador.
Belerofonte cumplió su tarea sin saber lo que tramaban en su contra y fue invitado por Yóbates a compartir la cena, luego de lo cual le entregó la misiva. El rey se vio muy preocupado porque quería acceder al pedido de su yerno y castigar a quien había ofendido a su hija, pero debía respetar las leyes que impiden actuar contra un huésped, por lo que decidió enviar a Belerofonte a luchar contra la Quimera.
Este monstruo había nacido de la sangre que brotó de la Gorgona Medusa, junto con el gigante Crisaor, cuando Perseo le cortó la cabeza; tenía tres cabezas, una de león, otra de cabra en el lomo y la tercera de dragón en la cola y vomitaba fuego por las tres.
Para realizar tal hazaña, Belerofonte recibió ayuda de los dioses. Atenea le entregó unas riendas de oro y le indicó donde podía encontrar al fabuloso Pegaso. En la imagen lo vemos montado por Atenea recorriendo los confines del Universo.


El héroe fue al lugar indicado y vio al majestuoso caballo blanco, magníficamente alado, al cual le gustaba volar y cabalgar en estado salvaje y ningún hombre podía dominar. Belerofonte se acercó con cuidado y colocó las riendas sobre Pegaso y luego comprobó, incrédulo, que el animal le permitía montarlo y respondía a su comando.
Belerofonte levantó vuelo y se dirigió hacia donde estaba la Quimera. Montando el fabuloso corcel tuvo la posibilidad de eludir los ataques del monstruo y consiguió la increíble hazaña de acabar con su vida.
Aquí lo vemos montado, a punto de iniciar su avance arrollador.



Su éxito antes otras tareas impuestas por Yóbates terminó por demostrar al rey que los dioses estaban del lado del héroe y terminó mostrándole la carta de Preto, diciendo que desconfiaba de las acusaciones en su contra, tanto así que le entregó la mano de su hija Filónoe, con quien tuvo dos hijos, Lisandro, Hipóloco, y una hija, Laodamia.
A la muerte de Yóbates, Belerofonte fue coronado rey de Licia.
Todo tuvo un final absurdo, cuando Belerofonte montó a Pegaso y levantó vuelo para llegar, ni más ni menos, que a la cima del monte Olimpo, donde moran los dioses (y un centauro) y Zeus castigó su arrogancia derribándolo en pleno vuelo y Pegaso continuó su camino hasta el infinito donde se convertió en constelación.

6 Comments:

Blogger Centauro said...

Quería agradecer profundamente a todos los que, de una u otra manera, brindaron su apoyo para que este modesto blog alcanzara con ésta las 100 primeras publicaciones.

abril 04, 2008 3:19 p. m.  
Blogger El Profe said...

Preciosa historia y con poético final....ahora ¿Por qué será que las minas despechadas no tendrán mejor cosa que acusarnos de lo que en realidad es su frustrado deseo?
¡Cien publicaciones! ¡Enhorabuena Don Quirón!¡Meta pa´lante! Afectuosos abrazos.

abril 04, 2008 4:09 p. m.  
Blogger Centauro said...

No tengo una respuesta para su pregunta, Profe, excepto quizá decir que es la forma segura en la cual el marido de la misma buscará venganza, con lo cual ella podrá ver cumplida su venganza. Pero creo que su pregunta apuntaba a algo más profundo. ¿No es así?
Por lo demás, solamente puedo decir que, afortunadamente, jamás me pasó.
Muy agradecido por su afecto

abril 04, 2008 10:10 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Muy linda historia. Pobre Belerofonte terminar asi.
Congratulaciones por las 100 publicaciones, espero que haya muchas mas.

Sir Paul K Peyronel

abril 10, 2008 12:43 p. m.  
Blogger Nemesio said...

Paso medio rapido porque ando apurado. Me cae muy bien belerofonte, mira como se llama, hay que ser muy groso para llamarse asi.
Lo felicito por las 100 publicaciones.

abril 11, 2008 11:09 a. m.  
Blogger Centauro said...

Le agradezco, Peyronel. Siempre me sorprendió muchísimo la forma en la que murió Belerofonte, siempre me pareció un absurdo final para un héroe tan importante.

Gracias, Nemesio. No estoy muy seguro de que Belerofonte estuviera a gusto con su nombre, puede que sí, pero que era un groso... ¡era un groso!

abril 11, 2008 4:27 p. m.  

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